sábado, 22 de mayo de 2010

La inspiración

Ni en mis versos espurios ni en lo poco que me engrandece hoy día encuentro la esencia de mi porvenir. Todo lo que hago me resulta inútil. Los pasajes de ingravidez que escribo no son más que retahílas de cosas fútiles, banales tesoros de la inspiración. Y yo no soy sino un títere de mi propia musa. La inspiración me alcanza a menudo igual al rayo de Zeus, que, iracundo, despeñó a Faetonte por su atrevimiento. Pero la inspiración es a la vez ánimo, y nunca falta su estrella para guiar mis pasos en los momentos más desesperados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario